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Technology

Tecnología, neoliberalización de la educación y el software de código abierto.

Hoy en día, la encrucijada de cómo enfrentar el desafío de nuevos paradigmas tecnológicos en muchos casos más tiene que ver con lo ideológico que con el tema de la infraestructura y recursos. Pensemos en los campos del software, la tecnología de la educación, las plataformas en el área del aprendizaje. Hay alternativas a cualquier necesidad en el campo corporativo y en el campo de código abierto. La pregunta es si hemos trascendido esa ilusión neoliberal y mediática que nos permita enfrentar esta encrucijada desde una visión objetiva y sin perjuicios. El software libre plantea un horizonte de enormes posibilidades que afortunadamente se está afianzando en el Cono Sur y que nos pide más apoyo, investigación y análisis. La idea de que el mercado, desde sus fórmulas basadas en la oferta y la demanda, es la única alternativa, está siendo sólidamente cuestionada desde la opción que aquí en el norte planteamos desde el paradigma de lo open, lo abierto. Lo abierto no solamente en el espacio del software libre, sino como una propuesta ideológica que trasciende su espacio originario. Es decir, lo abierto como una propuesta filosófica que trasciende la aplicación y que se plantea en lo social en campos como la educación, la investigación, la democratización del proyecto social, etc. Este mecanismo me atrevería a decir, es el más sólido artefacto alternativo al proyecto neoliberal que hemos visto en los últimos años.

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@rjhogue writes in her blog “I did not leave the conference feeling that I was part of the community”

When Rebecca Hogue @rjhogue writes in her blog “I did not leave the conference feeling that I was part of the community” (referring to the MOOC Research Initiative conference in Arlington Texas #mri13) she is not alone. And perhaps this feeling of isolation is not because of her position, experience, connections or degree; I think it is because the MOOC movement, especially the one circulating around the Twitter tribe, indirectly promotes isolation and disconnection. It takes a lot of time and patience to generate connections in Twitter. This platform is ruled by a dynamic of neoliberal and postmodern characteristics in which the vision of success is attached to the number of followers and not to the number of people the user follows. (I was thinking about this part in her post: “I wonder, did I miss that session, or was that session part of the private party that happened before the formal MOOC conference?”) This routine, in which performance and unidirectional communication are a predominant factor, cannot be a platform for academic discussion or even pedagogical production, especially for outsiders or people not familiar with these dynamics. Many of these superstars in Twitter virtually exist under these implied premises with cases in which the user has thousands of followers and at the same time the user is following no one. I do not blame them at all, since the format in Twitter aims towards self-glorification and superfluous communication. Twitter is the quintessential platform of this era of performance, lack of content and pseudo-inversion of power. MOOCs (and the MOOC movement) sometimes follow this dynamic, proving the idea that massive communication is not communication at all.

This type of interaction here took me to a further and perhaps radical position of, not only, not applying to the initiative, but also, not going to the conference. Who would want to go to a conference in which the idea of openness has a registration price of $500 (the $495 was a great touch) and was founded by the Gates Foundation (le coup de grace). I assume this price was prohibitive for many people around the globe. Openness for me is something else, completely outside of these dynamics and performances. Openness is active inclusion, lack of hierarchies, distrust of preconceptions (including colonial ideas like the euro-centralist model of academia), and, of course, multi-directional and horizontal communication. Who wants to go to a conference to hear keynote speakers?

Udacity, MOOCs y la venta de espejitos de colores

La abrupta e inflada sudo teoría hyper-MOOC, que proponía salvar a la educación de su estancada decadencia, marcó un punto de inflexión cuando ayer el padre de Udacity pareciera haber tirado la toalla cuando propone en este artículo: http://www.fastcompany.com/3021473/udacity-sebastian-thrun-uphill-climb

“I was realizing, we don’t educate people as others wished, or as I wished. We have a lousy product,” Thrun tells me. “It was a painful moment.” Turns out he doesn’t even like the term MOOC.”

Ahora nadie quiere hacerse cargo de la palabra MOOC, todo el mundo escapa al fuego de esa burbuja neoliberal de que la educación modelo estatal está en decadencia. ¿En decadencia? Si lo que está propulsando la economía de los Estados Unidos es la fuerte inversión del estado en los espacios de investigación (el internet es una clara e indiscutible creación estatal). Universidades públicas como Berkeley han colaborado enormemente en la creación de tecnologías como el internet; y las universidades privadas como Stanford se nutren de donaciones. Estas donaciones reciben indirectamente el beneficio del estado ya que cuentan con eximición de un porcentaje del pago anual de impuestos en beneficio del donador, de una forma proporcional a la donación que se ofrece. Es decir que en los Estados Unidos si yo dono mil dólares esos dólares se pueden descontar de las ganancias anuales. De esta forma, si se dona mil dólares, un porcentaje de esos dólares son subvencionados por el estado. El neoliberalismo que proponía la creación de un mercado como totalidad ya fracasó en el imperio; no queda ya duda de ello. Esa visión plasmada en la educación ya muestra sus rajaduras en sus comienzos.

Otro punto de gran hipocresía es que muchos de aquellos que hablan de una desestatización del mercado educativo en pos de un mercado más libre, no mencionan que muchas compañías viven gracias a la contratación de compañías privadas en proyectos millonarios en el área estatal. El área de defensa es un buen ejemplo de este dilema. Cualquier miembro del área jerárquica en el estado sabe del constante acoso por parte de corporaciones y otras compañías privadas con oferta de servicios. La educación es uno de los objetivos más buscados en esta área y especialmente la involucración en la multimillonaria área de educación pública.  Las nuevos emprendimientos comerciales en el área de los MOOCs son solamente una ínfima parte de este proyecto global de reestructurar la educación pública en los Estados Unidos.

Pero si bien la idea del proyecto MOOC puede trascender el espacio comercial, lo más destacado y patético es que termina siendo sepultado por ese ego y necesidad de retener recursos, ya sea en la creación de firmas que acaparán la población educativa: Udacity, Coursera, etc. o la coronación de un minúsculo grupo de sudo-gurús que poco pegan en estilo con la idea académica de trabajo en grupo, enfoque en la investigación y en resultados objetivos. Es decir, la culpa no es solamente de estos mega-proveedores de MOOCs sino de una legión individualista que poco tiene que ver con la cultura de apertura de la educación #openeducation.

Dentro de poco, el súper histerismo por los MOOCs va a pasar

I will write this in my own language, think about #postcolonialism

Ya dentro de poco, el súper histerismo por los MOOCs va a pasar y podremos nuevamente comenzar una discusión productiva en el campo de los OERs viendo las posibilidades de las clases abiertas, masivas y virtuales. Los MOOCs, si quieren ser verdaderamente abiertos, tienen que estar en control de los participantes, dejar de lado la plataforma centralizada y de una y por todas dejar de llamarlos cursos. El otro rizoma que habría que controlar es el de los súper-expertos o como llamamos en el círculo de amigos, “primadonnas”. Rara vez encontré a un grande abriendo una conferencia. El micrófono es para el circo, el anonimato de la biblioteca y el laboratorio para los académicos.

En este marco veo alentador que líderes como George Siemens propongan en su blog que es hora de repensar los roles, enfatizando en esa frase que marca un parámetro y que todos compartimos: “I’ve always been uncomfortable with the view that the answer can be brought to us by someone outside of our system.” George habla en primera persona pero más de uno podría imitarlo. Refrescante y alentador ese ejemplo. Porque más de uno tendría que seguir esa postura si es que se espera respeto desde los laburante de la academia. Por ahí pasa la madre de todas las batallas. Porque si los líderes de estas ideas, ya sea por su coronación popular, merito o lo que sea, no pueden visualizar un movimiento que haga eco de aquellos grandes cambios (proyectos como UNIX, Moodle, Open Office, Open Education) vamos a navegar con ideas y proyectos que están destinados al fracaso. Los grandes proyectos de apertura siempre rechazaron el corte corporativo y de centralización del control. Modelos sobran de liderazgos como estos; me llega siempre el ejemplo de Martin Dougiamas. Respeto eterno a los grandes.

#MOOcs sin limitaciones ni fronteras ¿por qué detenernos en el campo de la organización?

No creo que los MOOcs sean artefactos que merezcan crítica alguna si los vemos desde el punto de vista de la apertura y entrega libre de material educativo. Es más, este principio de apertura de las clases no es nada nuevo. La idea de analizar clases que sean completamente abiertas tiene que permitirnos ver este fenómeno fundamentado en principios muy anteriores a los MOOcs. Hay que remontarse a movimiento de OER y Open Education, en proyectos como la oferta de clases enteras en universidades como MIT o Berkeley: http://webcast.berkeley.edu/

Si estamos dispuestos a pensar este fenómeno completamente abierto, sin limitaciones ni fronteras ideológicas como los SLOs ¿por qué detenernos en el campo de la organización? ¿Por qué no dejar que los MOOcs se organicen por si mismos ofreciendo el material para ser manipulado en plataformas abiertas o cerradas? ¿Por qué esa intención de adueñarnos del fenómeno ya sea desde el punto de vista ideológico, de prestigio o económico? El gran problema que se está presentando en este campo es que fuerzas de claro origen económico están intentando entrar en el millonario campo de la educación ofreciendo cursos masivos que teóricamente podrían remplazar el aparato académico ya presente en las escuelas de altos estudios. Por otro lado, los líderes del movimiento MOOc no cuentan con la apertura y visión que tuvo, por ejemplo, el movimiento Open Source. Lamentablemente, estos sudo-cursos están siendo sustentados por estas fuerzas de neto toque comercial y por otro lado por una minúscula población que bajo el lema de acceso a una educación más abierta, busca proyectos educativos diluidos que funciona más acorde a su escasa preparación y visión educativa que a una democratización de la educación.

Este fenómeno de los MOOc nada tiene que ver con los ya sólidos estudios en instructional technology y online education. Lamentablemente, por el escaso éxito de estos MOOcs en proyectos formales recientes, todo este problema está afectando a todo un proyecto de educación online abierta, como los OERs, a modo de contagio.

Academia and #MOOCs

Le_Voyage_dans_la_luneMOOCs may be great as OER artifacts but from a practical pedagogical perspective, they are definitely not courses/classes. Classes are not (or should not be) simply unidirectional lectures or broadcastings. Classes require interaction and the development of ideas. Students construct the class; the teacher is just the guide and helper. The job of the teacher is to implement techniques that motivate the students and help these students attain a specific learning outcome. This is why the teacher-student ratio is very important. We know that the imparting of information does not imply learning. Consequently, libraries are not a replacement for classrooms; we know this because we have had libraries for thousands of years and they complement (but do not replace) classrooms extremely well. The idea that information provided on the internet would be somehow different, was, from its inception, flawed. I am arguing from this perspective, focusing on the availability of information on the net as one of the pillars of MOOCs. There are additional problems due to the lack of retention or even interaction among students enrolled in MOOCs:  http://publications.cetis.ac.uk/wp-content/uploads/2013/03/MOOCs-and-Open-Education.pdf (p.11)

This is not an economic issue, or an argument designed to support teachers’ unions. This has to do with the quality of education. And when we talk about the quality of our resources when we speak of something we supposedly value as much as we do education and the educational system, the economic aspect should be irrelevant, or, at the very least, not the essential motivator.

Anyone who is a teacher (we need to recuperate the original value and meaning of this word because not all professors are teachers) would know that MOOCs are closer to social media than to a classroom. The problem is that many of the famous professors who are “teaching” the MOOCs, or even those who are designing these MOOCs, are not teachers. We all know that many professors in very prestigious universities are not teachers. Many are, but they are not the majority. Let us be honest here, academia discriminates against true teachers as second class citizens. Lecturers teach the classes, professors do research and make 4 or 5 times the salary of part-time faculty. Academia instills this idea in its graduate students from day one. Classes in pedagogy are, in general, presented as completely irrelevant. They are often taught by lecturers that many graduate students do not respect because these lecturers, although they may be experts in their field, do not have the power to impose an appropriate curriculum. No one wants to talk about this, but it is a reality. When those graduate students become professors, they spend their entire career doing research, and are often disconnected from the reality of the classroom. This leads them to design theories that do not work in practice. When these theories are combined with the powerful incentives of the economic marketplace and the promise of great financial gain, there is no turning back.  Academia, if it remains disconnected from the practical reality of the classroom, will perpetually shoot itself in the foot.

MOOCs and etc.

I am definitely not against MOOCs. I think everyone should open their courses, share materials, teach in the wild and understand the OER paradigm. I just disagree with the opinion that MOOCs are or can replace courses. At least not the MOOCs I have seen and I have seen many. I think the problem is with the excessive polarity of this debate and the insistence (because of a clear financial agenda, in so many ways and players) that MOOCs are courses. Furthermore, we have here a typical academic agenda: “I want to be famous; I have this hypothesis that I will defend at any cost because my reputation is on the line”.

Many people are claiming that the institution of higher education is trembling. Really? I have heard this before from the people who wanted to make money in HE. I have been focusing on OERs since 2001, and I see MOOCs as a satellite of OERs rather than a substitute for any one thing.

Algunas ideas sobre los MOOCs

 

Recientemente, o quizás en el cronómetro del internet: desde hace eones, comenzamos a ver la popularización de este nuevo fenómeno educativo y de los espacios socio-virtuales llamados MOOCs. La intención de este artículo es ofrecer información básica para aquellos que tengan dudas o curiosidad sobre estos nuevos artefactos educativos socio-virtuales y no encuentren información en español/castellano. Si bien estas ideas no son tan nuevas, buscamos incluirlas en un artículo que no sea muy técnico.

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The tip of the iceberg in the area of instructional technology

In response to: @suifaijohnmak:  Tell me more about this beginning of the instructional technology universe. Do you mean MOOCs or something more?

I definitely think that we are seeing only the tip of the iceberg in the area of instructional technology. MOOCs are solid and dynamic new paradigms; but in the near future, the possibilities in this area are so enormous that we cannot predict what this ocean of possibilities will be able to offer us. This area will become more accessible, and even more massive and affordable. This technology will not replace teachers but will enhance their performance. We will need more in depth theorization and research not only in the tools but specifically in the domain of instructional technology virtualization.

In the future, we will have platforms that are/have:

  • faster
  • capable of hosting an enormous amount of data and interaction
  • improved SEO (Search Engine Optimization)
  • more mobile-friendly
  • equipped with powerful syndication technologies
  • massive meta-courses that will replace the concept of MOOCs
  • user centered platforms instead of teacher centered
  • better accessibility: http://www.resource.com/2012/09/better-accessibility-better-seo/ (including support for monolingual people – accurate and dynamic translation)
  • more SOE (Standard Operating Environment)
  • more relaxed audio-visual integration
  • equipped with better authentication tools to offer personalized support and clear interaction

and then…

  • intelligent software: like automated agents you can interrelate with using NLP and AI

Furthermore, the improvements will come from the physical classroom technologies projecting the physical classroom into virtual space.  Many of our classrooms are already equipped with HD cameras connected to the network and have friendly Wi-Fi interaction with multiple devices. All this technologies will become better and cheaper at an exponential rate.

Moreover, the real revolutionary explosion of new possibilities will arise when the instructors, not the theorists or developers, have the possibility of manipulating  these technologies. We are getting there.